Agua y Ciudad Obrera [I]: CÓLERA y BAÑOS de MAR

E00_playapostiguetn este artículo recuperamos aquellas prácticas higiénicas presentes en la historia del movimiento obrero alicantino, estrechamente vinculadas a los balnearios marítimos alicantinos y las últimas epidemias de cólera que sufrió la ciudad.

Una pista de como pudieron llegar hasta el litoral alicantino las ideas naturalistas decimonónicas, precursoras del primer naturismo libertario, nos obliga a remontarnos a algún momento sin concretar de los primeros años 70 del pasado siglo XIX, de la mano de una referencia en la prensa republicana local que apunta a la visita a nuestra terreta del conocido geógrafo libertario y pionero del naturismo Eliseo Reclús..

EliseoReclus..Visitó la península ibérica y al pasar por esas tierras del levante español, por la provincia de Alicante tomó apuntes de Guadalest y otros rincones hermosos; de los cuales trata en uno de sus trabajos publicados en Revue de Geographie y en un estudio sobre las montañas.”1

Aunque no hallamos podido concretar la fecha y las circunstancias de su visita y, acorde a los objetivos de este artículo, si hizo uso en algún momento de los baños de mar cuando estuvo en Alicante estudiando su puerto, o en otros puntos del litoral alicantino; tampoco importa demasiado, como tampoco lo es fijar el lugar y el momento en que aparecieron los primeros establecimientos balnearios en la playa del Postiguet que fueron, hasta hace poco, seña de identidad natural de la ciudad.

Por una tendencia natural de nuestro espíritu, tratamos de concentrar todo estudio a nosotros mismos, al hombre considerado como centro de todas las cosas; así es que el conocimiento del planeta debe completarse necesariamente y aun justificarse, por así decirlo, con el conocimiento de los pueblos que lo habitan..”2.

Aunque nada se ha podido averiguar al respecto, se sabe que su desarrollo con formato moderno, tuvo relación con las malas condiciones de salubridad de la ciudad portuaria alicantina, agudizadas por su crecimiento desde comienzos del siglo XIX, así como con las crisis sanitarias que la azotaron de forma sucesiva en 1804, 1835, 1854, 1865, 1870 y 1885.

..Le melange des eaux douces et des eaux salèes dans les lagunes, ou albuferas, du littoral détruit également la pureté de l’air et fait naître des fièvres dangereuses. Au contraire, les lacs tout à fait salins qui se succèdent dans la voisinage de la côte au sud du Segura..”3.

Ah00_INSTRUCcxs Colera 1885ondando en las palabras del propio Reclús, que resuenan en la prensa local de aquella época, existen noticias sobre cierta conducta recurrente frente a los brotes epidémicos, basada en utilizar los balnearios a modo de lugar seguro, como lo fueron también las islas de Tabarca u otras, y así sucedió en algunas poblaciones costeras menores como Torrevieja, donde la epidemia del verano de 1885 no llegó.

..las aguas del mar, por las sales que contienen, son de por sí un eficaz desinfectante y se apoyan en la esperiencia de que en Torrevieja, en Salinas y en muchos puntos donde el cloruro de sodio se elabora naturalmente, las enfermedades epidémicas y en particular el cólera ni se arraiga ni se propaga..”4.

Si bien no se ha podido averiguar cual fue el verdadero papel jugado por las instalaciones balnearias durante la última epidemia de cólera que asoló nuestra provincia, 1885, lo que sí podemos afirmar es que a las playas del litoral alicantino se les atribuyó un papel fundamental en aquel episodio, actuando durante aquel verano las playas de la Albufereta o la del Saladar (hoy Urbanoba) como lazaretos de observación o limpieza; y, en cierta manera, afianzando la identificación del lugar como espacio desacralizado, alejado de la tutela confesional.

..Los establecimientos balnearios de la playa del Postiguet, vistos desde la antiquísima fortaleza de santa Bárbara, afectan exactamente al aspecto y forma de un violín; visto de cerca resultan bandejas de cañas de manzanilla, cada una de las que sirven de receptáculos a una tribu entera de bañistas..”51_colera-banosmar

Antes de entrar de lleno en la atmósfera proto-naturista que se respiraba en los balnearios alicantinos, convendría resumir que la epidemia de cólera de 1885, supuso un punto de inflexión y un verdadero reto para las sociedades obreras de nuestra provincia, las cuales, ante la huida de las autoridades municipales en muchos de las localidades de la provincia y la completa paralización de la actividad económica en fábricas, talleres y campos, hubieron de asumir con sus propios medios las tareas de vigilancia y asistencia a una población enferma y sin medios de vida, y escuchar expresiones como anarquía sanitaria, referida a la falta de seguimiento municipal de las disposiciones oficiales contra la epidemia.

En la cuestión sanitaria están convertidos los pueblos en verdaderos anarquistas. Al paso que vamos es imposible ya salir de casa..”6.

Dejando a un lado la epidemia de cólera, recordaremos que los primeros establecimientos de baños de mar en las playas urbanas de Alicante fueron dirigidos por Juan Simó, siendo instalados primero en el malecón del puerto y luego en el Postiguet, y fueron inaugurados cuanto menos desde mediados de la década de los 40, justo cuando la ciudad estaba dando sus primeros pasos firmes hacia la modernidad.

Y00_GuiadelBañista pervivieron bajo su administración hasta 1875, más o menos cuando finalizó el otro periodo progresista del que pudieron disfrutar los alicantinos de aquel siglo, 1868-18747.

Tras su inauguración en fecha aun indeterminada, parece que no tardaron en emerger los muy conocidos y longevos baños de Diana y sobre todo los de La Alianza, protagonistas de esta pequeña historia sobre eugenesia proletaria y primeras prácticas naturistas que se desarrollan pese a la censura de estas conductas colectivas.

..A propósito de Carnaval, llamamos la atención de la autoridad sobre un grupo de máscaras, vestidas en traje de Adán, que con la mayor insolencia recorrían las calles de esta capital..”8.

00_anuncioalicante-winterComo ya hemos apuntado, los Baños de Simó vivieron, como los de La Alianza y Diana, sus periodos de expansión o estancamiento ligados al propio desarrollo socio-económico de la ciudad, y especialmente favorable fueron los años del llamado Sexenio Democrático, cuando comienzan a introducirse innovaciones en este tipo de instalaciones, sobre todo en las técnicas del trabajo con hierro que permitían que fueran cada vez más complejas y pudieran permanecer todo el año, si el tiempo lo permitía..

Se abren los teatros y se cierran los establecimientos de baños, que es como si dijéramos: Venus se abriga y las estufas se abren..”9.

Todo ello coincide con la presencia en los balnearios alicantinos de una oferta cada vez mas variada de actividades de ocio popular que, como se puede leer en el extracto anterior, daban continuidad a la temporada invernal en teatros y cafés cantantes.


NOTAS:

  • 1EL LUCHADOR 15-03-1930. En efecto, la lectura de sus párrafos sobre Alicante evidencia que, además de contar con amplia documentación sobre la región levantina, estuvo en nuestra provincia en algún momento de los años del sexenio democrático, y siempre antes de 1876, fecha de la publicación de la primera obra citada, y en la que venía trabajando desde 1872. El caso es que, aunque regresara a la península en otras ocasiones, 1885, 1887, 1890 y 1892, en ninguna de sus visitas se menciona escala en Alicante. Sin embargo, en febrero de 1887, cuando fue presentada en España la obra Revue de Geographie traducida al español, su agente editorial Achille Ronchi, eligió Alicante para la primera presentación. El Graduador 16-02-1887. Ver también, ORTEGA-GARCIA: La visión de España en la obra de Élisée Reclus: imagen geográfica y proyección política y cultural, en Revista Ería, nº 69 (2006), pp. 35-56.

  • 2RECLÚS: La Tierra y los Hombres, en Revista Europea 27-06-1875, p. 663. Parece ser que, fruto de los avances científicos en talasoterapia y de cierta moda urbana desarrollada en los años 40 del siglo XIX, empezaron a considerarse como beneficiosas las aguas abiertas del litoral peninsular y a extenderse las instalaciones balnearias marítimas a partir de entonces. Auténticos baños populares, desde tiempo inmemorial, para los habitantes de la ciudad de Alicante, serían utilizados hasta que se desarrollaron las canalizaciones urbanas ya bien entrado el siglo XX, y no pocos bañeros se enriquecieron con ello, convertidos en destino turístico masivo ya en el siglo XX. Prueba de la existencia de antiguas prácticas populares relacionadas con los baños de mar, son la costumbre de los huertanos alicantinos de tomarlos colectivamente a partir de determinadas fechas; o la existente entre las poblaciones cercanas a Torrevieja, Torre de la Mata, de denominar a los grupos de bañistas “huelgas”. El Eco de Orihuela 01-08-1911.

  • 3RECLÚS: Nouvelle Geographie Universelle: La terre et les hommes, pp. 766-792. Extraido de Bibliothèque nationale de France, www.gallica.bnf.fr. Como recuerda el cronista Francisco Montero, durante la epidemia de peste de 1648, en la ciudad de Alicante muy virulenta y que sobre todo afectó a las clases acomodadas, éstas decidieron construir un caserío de madera flotante frente al Arrabal Roig, que creyeron saludable, pero parece que no les sirvió de nada contagiándose la mayoría de sus usuarios, y al resto de la ciudad. El Popular 05-06-1912.

  • 4EL CONSTITUCIONAL 09-07-1885. Precisamente fue Torrevieja otra de las lugares donde la balneoterapia marítima tuvo un mayor arraigo, contándose tres balnearios en funcionamiento en el verano de 1890. Conviene mencionar que ya desde 1817 se estipulan las primeras disposiciones sobre derecho balneario dependientes de la Dirección general de Beneficencia y Sanidad, que se amplían en 1834 y de nuevo en 1874, y en las que se destaca su condición de establecimientos de utilidad pública que había de admitir con carácter gratuito a los pobres de solemnidad, es decir pobres con certificado expedido por un facultativo o el alcalde, a la tropa militar y dependiendo del sitio, también a la población local del lugar dónde se encontrara el balneario, circunstancia que no se alteraría hasta el cambio legislativo de 1929. Esto provocaría que en muchos establecimientos de baños, tanto de interior como marítimos, se habilitaran espacios diferenciados por clases, o se hicieran llamamientos en prensa a los bañeros para que se regularizara el servicio y evitar lo que llamaban cuestiones desagradables. La Correspondencia de España 05-09-1863; La Provincia 22-07-1880; El Martes 20-08, 03-09-1885; El Serpis 19-04-1882 y 12-11-1887; Diario de Orihuela 26-06-1889.

  • 5EL LIBERAL-Alicante 12-06-1887. Fueron cerrados los baños por orden gubernativa en septiembre de 1884, cuando se declaró oficialmente la epidemia, y aunque se dice que estaban prontos a montarse a comienzos del verano siguiente, no hay noticias sobre su funcionamiento efectivo, sobre todo tras declararse la epidemia oficialmente en julio. Resulta significativo que el lugar reservado en Alicante para los enterramientos de ciudadanos extranjeros no católicos, fuera el llamado Mollet dels Anglesos, en la playa de Babel, cuando los muertos eran de esta nacionalidad y en la plaza de las Barcas, hoy Gabriel Miro, cuando eran de otro país. Se ha documentado casos de enterramientos colectivos de víctimas del cólera de 1885 en playas, al parecer por creerlas lugar aséptico y sometido a la labor desinfectante del mar, pero no en la provincia de Alicante, dónde se utilizaban sin embargo como lazaretos en los que se obligaba a bañarse a los pasajeros de los barcos, y las playas como lugar para el espurgo y ventilación, es decir, fumigación y cuarentena a la sombra de alguna barraca provisional. La Época 18-02-1861; El Constitucional 17-07-1884, 09-04-1885; El Graduador 19-07, 03-09-1884; El Serpis 13-12-1885.

  • 6EL CONSTITUCIONAL 09-07-1885. Se suceden llamamientos en prensa a asistir a los jornaleros de poblaciones muy afectadas por la epidemia como Guardamar, Santa Pola, Orihuela, etc.., en total situación de abandono institucional; y hubo varios conatos de huelga como en el caso de los carreteros de Alicante. Se sabe que en Alcoy, las asociaciones de obreros locales invirtieron 4.000 reales de la caja común y dirigieron comisiones sanitarias propias, y las de Alicante -al menos traperos y carreteros-, hicieron importantes aportaciones económicas, además de que supuso la construcción de barrios obreros con criterios higienistas como el de Benalúa y sobre todo el muy peculiar de Carolinas, sobre el que hablaremos más adelante. El Constitucional 16-01, 01 y 11-07, 09-08-1885; El Martes 20-08-1885; La Bandera Social 23-08, 12-11-1885.

  • 7Juan Simó Llopiz y su esposa Dolores Orts García, además de regentar el establecimientos de baños, tenían detrás de la aduana un almacén para la distribución de alimentos, y sabemos que obtuvo en 1854 la concesión para el suministro de madera para la construcción del ferrocarril Alicante-Almansa; lo cual, matizaría la afirmación común que sitúa a las infraestructuras de transporte como dinamizadoras de las instalaciones turísticas en general y balnearias en particular. Juan Simó vivía en Alicante en septiembre de 1880, cuando asiste a los actos de conmemoración de La Gloriosa. El Espectador 18-07-1847; La España 18-06-1848; El Balear 27-03 y 06-04-1854; El Constitucional 29-09-1881; El Graduador 28-09-1880, 18-08-1881, 05-12-1908.

  • 8LA UNIÓN DEMOCRÁTICA 19-02-1881. Los Baños de Simó, como siguieron siendo llamados durante años, fueron alquilados por Leandro Martínez en 1875, que mantiene el nombre un par de temporadas, pero tras adquirir el establecimiento en propiedad, decide cambiarle el nombre por el de La Esperanza, introduciendo algunas reformas técnicas y otras como la vuelta a una estricta diferenciación de sexos en las instalaciones, fruto del contexto social regresivo iniciado con la Restauración, “..Nos parece a nosotros que debería vigilarse la playa del Postiguet, evitando de este modo el que algunos zánganos se bañen con el traje de Adán ofendiendo el pudor de os que en el verano concurren a aquel delicioso sitio..”, EL CONSTITUCIONAL 29-06-1876. Parece que no fue hasta 1882, cuando se produjo cierta relajación legal con algunas disposiciones en materia libertad balnearia, que se retomó su desarrollo, documentando la existencia de unos 20 instalaciones habilitadas para baños de mar en el verano de 1884, y que tras la epidemia de cólera, quedaron reducidas a 12 en el verano de 1887. El Constitucional 21-03-1882, 20-07-1884; La Unión Democrática 27-07-1887.

  • 9EL LIBERAL-Alicante 02-10-1886. En la imagen central comparación entre el alzado y planta del balneario marítimo de La Alianza de Alicante, y planta del Falansterio de Fourier. Estos montajes cada vez más estables se hacían sobre pilares de hierro, hincados en la arena y empotradas en cimiento de mampostería hidráulica; lo que permitía instalaciones más robustas y servicios más diversificados. Bajo el auspicio del Reglamento de Baños de 1874, sería fundada en 1876 la Sociedad Española de Hidrología Médica, que editó el periódico Anales de la Sociedad Española de Hidrología Médica. VERA: Las Condiciones Climáticas y Marítimas como Factores de Localización del Turismo Histórico Alicantino. Dialnet.

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