TIPÓGRAFOS

00_taller tipografico-sala impresionSegún Vicente Ramos, “La Sociedad Tipográfica de Alicante” se creó en 1882 y formaban parte de ella, entre otros, propietarios de imprentas como Collía, Guijarro, Costa, Such, Santelices o Moscat1.

En 1890 formaba parte del Centro Obrero de la ciudad2.

A primeros del siglo XX, esta sociedad contaba con 75 socios y en su Reglamento de 1901 fijaba, entre otras pretensiones, la necesidad de “impedir la admisión de aprendices menores de catorce años en los establecimientos industriales” y la prohibición a los socios de “trabajar en dos establecimientos a la vez, o desempeñar dos puestos al mismo tiempo, en tanto haya socios de su profesión sin trabajo3. Trabajaban por término medio nueve horas y ganaban en torno a las 2’50 pesetas diarias.

En los primeros años del siglo, los tipógrafos –que estaban bastante influidos por los republicanos- sostuvieron algunas huelgas en defensa de sus intereses: una en noviembre de 1901, contra el periódico La Correspondencia Alicantina4 y otra en diciembre de 1903.

Hay que hacer notar que la Sociedad Tipográfica publicó, entre 1902 y 1904, un diario titulado La Vanguardia, en cuyas páginas se puede apreciar el predominio de la ideología republicana a la que antes hacíamos alusión5.

Reorganizada la Sociedad en septiembre de 1903, contaba con 77 afiliados, con una distribución muy desigual: en alguna imprenta no tenían afiliados y en otras lo estaban casi todos los obreros del oficio6. En diciembre de 1903 se produjo una huelga contra el diario El Pueblo, que se decía defensor de la clase obrera, por el despido de un obrero asociado7. En 1904, la Sociedad Tipográfica acordó la huelga general del oficio si algún periódico se veía obligado a cerrar por las multas y suspensiones impuestas por el Gobernador Civil8. Posteriormente, la Sociedad Tipográfica cayó en decadencia, de la que no saldría hasta su reorganización, el 25-XII-19109. Ya en 1911 figuraba en la junta directiva de la sociedad, como delegado en el Centro de Sociedades Obreras, Rafael Millá10. La Sociedad Tipográfica hizo varios llamamientos en la prensa, durante 1911, para que se integrasen e ellas los trabajadores el oficio que en otros lugares de España estaban “en cabeza de la lucha obrera”:

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Lástima grande es que algunos compañeros, demostrando una apatía a todas luces injustificada, se alejen más y más de la Sociedad, dejándola agostarse en flor y demostrando hallarse completamente desposeídos de la necesaria fuerza moral para resistir la ira de algunos patronos y elevar el nombre de la Tipográfica al nivel que en justicia le corresponde. Compañeros, la unión es la fuerza; abrazad con cariño la bandera societaria, que ella nos conducirá a la victoria11.

Según los dirigentes de la Sociedad Tipográfica –que en la segunda década del siglo eran Rafael Fenollar y Francisco Montero Pérez- muy pronto comenzaron a abandonar la Sociedad muchos obreros impacientes, que creían que “el problema de mejorar la tristísima situación del tipógrafo alicantino era cuestión de unos días, de unas semanas quizás”. A mediados de mayo de 1913 la Sociedad Tipográfica acordó declarar el boicot a los periódicos El Batallador, Diario de Alicante, Periódico para Todos, El Correo, El Liberal, El Noticiero y La Unión Democrática por dar trabajo a obreros no asociados. Para Diario de Alicante se trataba de una decisión personal de los obreros, que a ellos no les atañía12 y para La Unión Democrática era una decisión “irracional a todas luces”, pues “a nosotros lo que nos toca es ver si el obrero que hemos admitido cumple con su obligación, sea asociado o no13. Cercana a los socialistas, la Sociedad Tipográfica se instaló en la Casa del Pueblo, propició la organización de los Litógrafos en una sociedad de resistencia14, conmemoró anualmente el Primero de Mayo y participó en algunos mítines contra la carestía de las subsistencias. En enero de 1915, se declararon en huelga los trabajadores que imprimían el Boletín Oficial de la Provincia15.

En febrero de 1916 abrió la Sociedad Tipográfica una amnistía para reingresar en ella, al tiempo que proponía el ingreso en la Federación Nacional del oficio, En una hoja lanzada al efecto, se analizaban las causas de la decadencia de la Sociedad Obrera: falta de conciencia y falta de intereses materiales en su seno, pero sobre todo, “la desproporción que existe entre el número de aprendices que hay con relación al de oficiales”, lo que facilitaba al patrono el camino para rebajar el salario de los oficiales, sustituyendo su trabajo por el de niños, pues “se da el caso insólito en Alicante de que los periódicos los confeccionan casi exclusivamente los niños, con detrimento del arte y de los intereses de los oficiales”.

Plantilla de la Imprenta Such-Serra_Foto cedida por Paco Moreno

La presencia de Rafael Millá al frente de la Sociedad Tipográfica permitió a los socialistas un absoluto control de sus actividades: así, la Sociedad participó en un mitin conjunto sobre la catastrófica situación de los establecimientos benéficos dependientes de la Diputación16, en la campaña de UGT contra la carestía de las subsistencias y la crisis de trabajo, así como en la huelga general de diciembre de 1916: en esa ocasión, no apareció la prensa alicantina con la excepción de El Día, a cuyos operarios atacaba Millá en una nota a la prensa: no entendía su fraternidad con unos patronos que pagaban, a hombres casados y con hijos, jornales de ocho y seis reales al día, y recordaba al diario que el movimiento huelguístico no iba contra ningún patrono, sino contra la actuación del gobierno17.

En 1918, la Sociedad Tipográfica publicaba una notas en la que se quejaba de que los patronos habían aprovechado la represión subsiguiente a la huelga revolucionaria de 1917 para mantener oprimidos a los trabajadores, que ganaban jornales muy inferiores a los de 1914, a pesar del encarecimiento general de la vida ocasionado por la guerra europea18. En julio de ese año, recuperada ya la Sociedad, pidieron los tipógrafos un aumento a los patronos, que iba en proporción inversa a la cuantía del salario, del 10% al 25%. Los patronos, tras una reunión celebrada en el Círculo Unión Mercantil debieron aceptar esas reivindicaciones obreras19. Poco después, se declaraba la huelga contra el diario maurista El Tiempo, “por haber sido despedidos injustamente los operarios que confeccionaban dicho periódico”: la huelga se resolvió en poco tiempo, probablemente a favor de los obreros, y El Tiempo reanudó su publicación el día 31 de agosto, “resueltas las dificultades con el personal de nuestros talleres20.

En 1919 los tipógrafos se vieron también afectados por la angustiosa situación económica reinante y plantearon numerosas reivindicaciones a sus patronos: en marzo solicitaron un salario mínimo de 5 pesetas diarias y la reducción de la jornada laboral, pero al parecer no llegaron a la huelga por estallar a finales de ese mes una huelga general –en la que colaboraron los tipógrafos- durante la cual no apareció ningún periódico durante dos días21. Clausurada la Casa del Pueblo, el Gobernador Civil autorizaba sólo reuniones aisladas: el 13 de abril presentaron los tipógrafos sus peticiones, que no fueron aceptadas e un primer momento, por lo que la huelga afectó a la mayoría de la prensa alicantina22, que fue cediendo poco a poco. Mientras El Luchador se congratulaba de que la situación se hubiese resuelto “de modo satisfactorio para los obreros”, La Región advertía de que las reivindicaciones obreras tenían como límite la vida misma de las industrias23.

Ante el creciente predominio sindicalista en la Casa del Pueblo, la Sociedad Tipográfica acordó que el ingreso en la Federación Local de Sociedades Obreras se realizase a título personal24. En octubre volvieron a la carga los tipógrafos y en una asamblea a la que asistieron 80 asociados estudiaron las peticiones y nombraros una comisión para negociar con los patronos, entre otras cosas, un aumento de 1 peseta en el jornal25. Los patronos probablemente con cedieron ese aumento, pues no tenemos noticia de ningún conflicto al respecto.

En cambio, a mediados de noviembre, la Sociedad Tipográfica declaró la huelga contra la imprenta del diario liberal El Día, por malos tratos del encargado, Juan Sansano, a los trabajadores. Tras algunas dificultades –un día no salió, otro lo hizo con una sola hoja- el periódico logró regularizar su aparición contratando a diversos esquiroles, mientras los trabajadores presionaban a los demás talleres para que no se confeccionase trabajo alguno para El Día26. Algunos obreros huelguistas trabajaban en otros lugares para no gravar la caja de resistencia y la Sociedad publicó varias notas a la prensa27 y hojas dirigidas a la opinión pública para informar a los alicantinos del curso de la huelga, que acabó por perder la organización obrera.

Cuando en enero de 1920 se produjo la represión del gobernador civil Dupuy de Lome contra los sindicalistas, la Sociedad Tipográfica planteó un paro de veinticuatro horas para protestar de tales hechos y publicó una nota pidiendo la reapertura de la Casa del Pueblo y la libertad de los presos sociales, “a pesar de no estar encuadrados en el Sindicato Único28. A fines de mes, tipógrafos y litógrafos –estos últimos acababan de reorganizarse- insistía en la petición, sin demasiado éxito29. El Día seguía siendo confeccionado por personal no asociado30.

La organización obrera recobró fuerzas y planteó en abril unas peticiones de mejoras a sus patronos. Mientras algunos periódicos las aceptaron, otros se resistieron. El Tiempo se vio afectado por la huelga y Diario de Alicante y La Región conocieron tales dificultades que dejaron de publicarse al poco tiempo. La Región había advertido el problema asegurando que “la Sociedad Tipográfica tiene el propósito de acabar con los periódicos alicantinos, ya que es de todo punto imposible que a la cada vez más creciente carestía del papel y a los enormes gastos actuales, sin compensación alguna en los ingresos, puedan sumarse los nuevos y crecidos aumentos de la mano de obra31. En los mismos términos se expresaba el diario conservador El Tiempo32, que reapareció en mayo, aunque en julio volvió a tener problemas con su personal33.

La actividad sindical de la Sociedad Tipográfica descendió a partir de 1920, como en los demás oficios. Parece que se reorganizó la sociedad, que pasó a llamarse Sociedad de Artes Gráficas. En diciembre de 1921, con ocasión de unos comentarios realizados por Periódico para Todos en relación con Rafael Millá, que había sido detenido tras haber sido nombrado Secretario del recién creado Partido Comunista, los tipógrafos acordaron “castigar” al periódico con una huelga de quince días. El diario argumentaba, con razón, que en nada había lesionado los intereses de los tipógrafos como tales y que su opinión sobre Rafael Millá pertenecía a un campo distinto, al de la política, en el que debía de predominar la libertad de expresión. Aunque el Sindicato prometió a los operarios de Periódico para Todos pagarles el jornal durante esos quince días, los obreros no aceptaron la huelga y Periódico para Todos siguió saliendo. Los obreros del periódico fueron expulsados de la sociedad, al parecer sin cumplir los trámites reglamentarios34.

Nada más sabemos ya sobre las actividades de los tipógrafos antes de la Dictadura, salvo que permanecieron al margen de la influencia sindicalista y mantuvieron cierta vida organizativa.

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NOTAS:

1Vicente Ramos, Historia de la provincia de Alicante y de su capital. Tomo II, pág. 56. [NdE]: La Asociación del Arte de Imprimir se constituye y desaparece tras el I congreso de la Federación Tipográfica Española -1882-, aunque luego editaron El Boletín Tipográfico, [Alicante, 21 de enero / ¿mayo?, 1884], como órgano de la Sociedad Tipográfica de Alicante, bajo la dirección de José Mª Santelices. Parece que sacaron 5 números, fue sufragado por los asociados y se apuntan colaboradores como Bernardo Samper Navarro, José Moscat Oñate y Rafael Carratalá Ramos. Otro periódico socialista alicantino de larga y azarosa vida fue El Grito del Pueblo [21 de septiembre, 1890 / 21 agosto, 1897], semanario subtitulado defensor de la clase trabajadora, vinculado con la sociedad tipográfica alicantina. Polemizaba con frecuencia con El Alicantino y El Nuevo Alicantino. Suspensiones, juicios y cambios forzosos de director fueron constantes en su trayectoria. Colaboraban Miguel Pujalte, Justo Más, Federico Valero Arrach, José Roca o José Moscat. Fue denunciado y suspendido definitivamente después de los sucesos de La Serreta de Novelda, en diciembre de 1896. Apenas existen ejemplares.

2[NdE]: Uno de los personajes claves en la constitución del primer Centro Obrero de Alicante fue el tipógrafo alicantino Rafael Carratala Ramos [Alicante, 1859 / 26-02-1909], autor autodidacta, investigador teatral y uno de los padres del primer socialismo alicantino, heterodoxo, cercano al librepensamiento, al espiritismo y la masonería. Nació en una familia modesta, y su padre, Antonio, era conserje del Teatro Principal y, durante algunas temporadas a lo largo de los años setenta del siglo XIX, encargado de su gestión. Rafael Carratalá fue uno de los principales impulsores del movimiento obrero local. Como tipógrafo, desde 1882 fue uno de los organizadores del oficio. Rafael Carratalá fue miembro de la primera Agrupación Socialista, según él mismo dice desde 1886. Era habitual encontrarlo en los mítines de cada primer de mayo en Alicante y encabezó la primera huelga de tipógrafos de mayo de 1891, y a mediados de los 90 era miembro de la logia Esperanza. Sus relaciones con los órganos centrales del PSOE, no siempre fueron fluidas. Si en octubre de 1897 aparece al lado de Pablo Iglesias en un mitin en el Teatro Circo de Alicante, como presidente de la Agrupación Socialista, a principios de siglo, sus diferencias con los nuevos dirigentes locales, especialmente con Verdes Montenegro, forzaron su retirada. Abandonó la ciudad después de aceptar un cargo en Alcázar de San Juan y solo vuelve para morir a comienzos de 1909. Su principal preocupación artística fue el teatro. Entre sus obras, algunos juguetes cómico-líricos en castellano: Los Nihilistas (1880), Figuras y figurones (1880), Estratónico fuerte (1887), Un buen protector, El sol y el solfeo, y Una inocentada. Además tiene otros bilingües con música del maestro Fons, inéditos, titulados Les danses y Caixcos del cap i del peu. Pero más importantes son sus reflexiones sobre el teatro, que encontramos en el ensayo titulado El teatro ante las sociedades obreras, donde plantea el tema de la finalidad del arte visto desde la perspectiva del movimiento obrero. Autor del famoso himno proletario Hijos del Pueblo (1885), también tenia afición a la poesía de cariz festivo, anti-taurino, librepensador y socialista. Colaborador de periódicos obreros como El Socialista, La Justicia, El Grito del Pueblo y Mundo Obrero. También dirigió las revistas alicantinas El Progreso o Figuras y Figurones. El 1er de Maig de 1890.

3Rafael Altamira, Derecho consuetudinario y economía popular en la provincia de Alicante, pág, 67.

4El Correo, 9-XI-1901, y El Mundo Obrero, 17-XI y 1-XII-1901.

5[NdE]:La Vanguardia fue editado como órgano oficial de la sociedad tipográfica alicantina entre junio de 1902 y agosto de 1903. De orientación socialista, colectivista, librepensador y combativo, no estaba sometido a las directrices de la Agrupación Socialista local. Solo admitía a obreros asociados en sus columnas, mantuvo un régimen autogestionado y asambleario. Salía cada tarde desde el Centro Obrero de la calle Liorna, pero al poco entraron en pérdidas, en parte porque no admitían publicidad. Esto precipitó la vuelta del antiguo propietario, que planteó cambios en la linea editorial que provocaron la dimisión en bloque del consejo de redacción que decide fundar otra publicación, El Pueblo, también dirigido por Federico Valero Arrach, [¿?- Alicante, 1904]. Pionero del socialismo local, periodista critico y emblemático miembro de la sociedad tipográfica alicantina, Federico Valero destacó ya por su labor en el periódico El Grito del Pueblo, donde comenzó como cajista y acabó como director. Por ello fue represaliado muchas veces, siendo juzgado en consejo de guerra en 1895 y condenado a seis meses de encierro en el Correccional de Monòver, debido a su oposición explicita a la Guerra de Cuba. Todo y participar de la fundación de la Agrupación Socialista local, y de presidir el mitin del primer de mayo de 1891, sus relaciones con la linea oficial del socialismo alacantíno no siempre fueron buenas, y en 1897 fundó el Círculo Socialista. En julio de 1900 fue elegido por sus compañeros para asistir a la Exposición Universal de París. Colaboró en los primeros números de El Mundo Obrero en 1901, y estuvo al frente de la fundación de la sociedad tipográfica, reorganizada como sociedad de resistencia en febrero de 1901, de la que fue presidente, militando hasta su muerte prematura en octubre de 1904.

6No tenía la Sociedad Tipográfica ningún asociado en Such, Serra y Cía, en la Tipografía Moderna y en la imprenta de Vicente Costa; tenía 11 afiliados en Moscat y Oñate y en Galdó Chápuli Hermanos; 10 en Joaquín Guardiola; 7 en L. Esplá y Antonio Reus; 6 en Julio Iborra; 4 en Guijarro y Viuda de R. Jordá; 3 en Muñoz y Martínez, 2 en José Rovira; en otras ocupaciones, 10; y parados, 2 (El Correo, 11-XII-1903). Véase también La Opinión y El Graduador, 11-XII-1903.

7La Opinión y El Graduador, 8 y 10-XII-1903, y El Correo, 8-XII-1903.

8La Federación, 12-VI-1904.

9Boletín Oficial de la Provincia, 29-I-1912. Heraldo de Alicante, 10-XII-1910, informaba de una reunión de tipógrafos, en el Centro de Sociedades Obreras, para estudiar el reglamento de la sociedad en formación.

10Periódico para Todos, 25-II-1911.

11Periódico para Todos, 26-VIII y 27-X-1911.

12Diario de Alicante, 12-V-1913.

13La Unión Democrática, 14-V-1913.

14Periódico para Todos, 2-XI-1912. Según el Censo Electoral Social, la sociedad se creó el 10-X-1912 y formaba parte en 1914 de la Federación Litográfica española (El Socialista, 14-VII-1914). .

15El Popular, 19-I-1915.

16La prensa destacó el discurso de Rafael Millá, que “tuvo frases de gran sinceridad(Alicante Obrero, 2-VI-1916).

17Periódico para Todos, 15 y 20-XII-1916. La Unión Democrática, 22-XII-1916, alababa mucho a Millá por su intervención en la huelga: “Los que, como Millá, han protestado contra la explotación del pobre, contra la iniquidad… deben recibir el homenaje de nuestro profundo respeto y nuestra sincera fraternidad.

18Además, la Sociedad informaba de sus gestiones con el alcalde para lograr un aumento salarial y pedía la amnistía para presos políticos y sociales (El Luchador, 19-VI-1918).

19El Socialista, 20-VII-1918, La Correspondencia Alicantina y El Tiempo, 18-VIII-1918. Pedían un 25% de aumento para los que ganaban 1 o 2 pesetas diarias, un 20% para los que ganaban de 2 a 3, un 15% para los que ganaban de 3 a 4 pesetas y un 10% para los que ganaban mas de 4 pesetas.

20El Luchador, 29-VIII-1918; El Día y El Socialista, 30-VIII-1918; y El Tiempo, 31-VIII-1918.

21El Luchador, 17, 21 y 31-III-1919, La Región, 21-III-1919: pedían la jornada de ocho horas, sueldos que iban de las 5 pesetas diarias para cajistas hasta las 1’50 para los aprendices.

22El Luchador no se publicó entre el 17 y el 27-IV-1919; La Región, entre el 15 y el 30-IV-1919; El Tiempo, entre el 17-IV-1919 y el 3-V-1919. En julio fueron separados de la Sociedad Obrera algunos oficiales que no siguieron esa huelga (La Región, 12-VII-1919).

23El Luchador, 28-IV-1919; La Región, 30-IV-1919: éste periódico invitaba a los obreros a reflexionar, porque “los ejemplos de Rusia e Inglaterra son, por su contraste, de una elocuencia definitiva. El Socialista informó de la huelga los días 21, 22 y 30-IV-1919.

24La Región, 3 y 4-VII-1919.

25El Día, 13 y 17-X-1919, El Correo, 16-X-1919 y La Región, 17-X-1919.

26El Correo y El Día, 29-XI-1919.

27El Luchador y La Región, 6-XII-1919: fuertes ataques a los esquiroles (los traidores, “al cometer la traición, pierden todo concepto de dignidad ante las personas decentes).

28El Luchador, 10-I-1920. También protestó la Sociedad de Litógrafos. Contaba entonces la Sociedad de Tipógrafos con 102 afiliados y la de Litógrafos con15 (Censo Electoral Social).

29El Luchador, 31-I-1920.

30El Mundo Obrero, 14-II-1920.

31La Región, 20-IV-1920; Diario de Alicante, 12-V-1920. Los aumentos que pedían iban desde 4’50 a 6 pesetas a la semana; algunos salarios propuestos eran: encargados de sección, 49’60 pesetas a la semana; oficial remendista, 43’50; medio oficial remendista 36; oficial de composición en general 36; oficial maquinista 40’50 y maquinista minervista 34’50 pesetas

32El Tiempo, 15 y 21-IV-1920.

33El Tiempo, 3-VII-1920.

34Periódico para Todos, 25 y 26-XI y 1-XII-1921: “A la opinión. La Sociedad de Tipógrafos y Periódico para Todos. La libertad de imprenta Atropellos incalificables. Los Tipógrafos no cumplen su reglamento”.

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